Donnerstag, Juni 22, 2006

La Sagrada Família teme 'daños irreparables' por el túnel del AVE

El arquitecto jefe, Jordi Bonet, define las obras como "una agresión muy fuerte"
La junta del templo recurre a la Conselleria de Cultura para que proteja el monumento
EL PERIÓDICO
BARCELONA
La junta constructora de la Sagrada Família ha presentado ocho alegaciones contra el trazado del AVE por la calle de Mallorca, ante el temor de que las obras produzcan "daños irreparables" en la estructura del templo, según explicó ayer Joan Rigol, presidente de la entidad. Para Rigol, el paso del túnel junto al templo de Gaudí es una intervención "rápida y agresiva" que "pone en grave riesgo" su "permanencia", dada la complejidad geológica del terreno y el singular diseño del monumento.
El volumen, la altura (cuando esté construida, la torre más alta tendrá 170 metros), la carga (sólo las columnas que sustentarán la fachada de la Glòria, en la calle de Mallorca, pesarán 22.000 toneladas), así como la estructura hacen que el templo sea especialmente sensible a los movimientos de la cimentación.
EL SUBSUELO
El catedrático emérito de la Facultad de Geología de la Universitat de Barcelona Oriol Riba plantea en un estudio, usado en las alegaciones, una serie de enigmas sobre el comportamiento del subsuelo a los que la junta considera que por ahora no se da respuesta.
Riba señala el peligro de que el vacío creado para la galería (que pasaría bajo el nivel de la capa freática) acentuará la presión ejercida por los campanarios, lo cual podría mover las arenas sobre las que se sustentan y producir "consecuencias ruinosas".
El arquitecto jefe de las obras, Jordi Bonet, definió el túnel como "una agresión muy fuerte" que puede provocar roturas y permitir el paso del agua, que a su vez puede arrastrar la tierra sobre la que se asienta el templo. Bonet subrayó que, a pesar de las precisiones de los estudios, "no se pueden prever los vicios ocultos del terreno" ni los imprevistos que podrían dañar la estructura.
VIBRACIONES
Uno de los arquitectos directores del templo y catedrático de la Universitat Politècnica de Catalunya, Josep Gómez Serrano, dijo que la gran pantalla de protección de columnas que prevé construir el Ministerio de Fomento no es sino un "amortiguador de deformaciones sin estabilidad propia". Los informes técnicos indican que las vibraciones de las obras de excavación primero y del paso de trenes después podrían afectar a medio y largo plazo mosaicos, vidrieras y cubiertas, y llegar a causar desprendimientos.
Los trabajos de la pantalla aumentarán el coste del túnel en cinco millones y pueden llegar a paralizar las obras del templo y a dificultar el acceso de turistas, ya que se harán desde la calle y bloquearán las puertas.
La junta ha presentado también alegaciones a la Conselleria de Cultura para que intervenga como responsable de proteger un monumento declarado en parte patrimonio de la humanidad.
En las alegaciones, la junta asegura estar de acuerdo en que "en ningún caso puede aprobarse una alternativa que ponga en riesgo la vida de las personas" --en alusión al trazado que evita el paso del AVE por el subsuelo de las viviendas y lo acerca a la Sagrada Família--, pero recuerda que en el templo trabajan diariamente 235 personas y que recibe cada día entre 5.000 y 8.000 visitantes que "ante un hecho catastrófico imprevisible, podrían perder la vida o sufrir graves daños".
Noticia publicada en la página 44 de la edición de 22/6/2006 de El Periódico